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W.A. MOZART (1756-1791)

El origen del Efecto Mozart

¿De dónde viene el término Efecto Mozart? Encontramos su origen en el método de Alfred Tomatis, quién en 1991 escribió un libro sobre su experiencia en psiquiatría. Hacía terapia y trataba casos de depresión. Relata que en sus sesiones utilizaba la música de Mozart y eso ayudaba mucho en las sesiones de terapia con los pacientes. Uno de los mecanismos era estimular tanto el oído como el sistema nervioso y aprovechar los beneficios de esa música. Sin embargo, Tomatis no indagó en qué había en la música de Mozart que provocaba esos efectos. En 1993, la investigadora Frances Rauscher y su equipo intentaron relacionar directamente una sonata específica de Mozart, la K. 448, con el coeficiente intelectual siguiendo una escala que se utiliza mucho para evaluar la performance de la inteligencia en diferentes ámbitos intelectuales. Encontraron una relación directa entre escuchar 10 minutos esta sonata y la mejora en la realización de tareas de razonamiento espacial y de planificación. Este ejercicio de investigación de llevó a cabo con estudiantes universitarios. Vieron que los resultados eran diferentes entre los que escuchaban esta pieza de Mozart durante 10 minutos en comparación con los que realizaban tareas de relajación o los que estaban en silencio. Es interesante apuntar que la relación entre escuchar una pieza de Mozart y una tarea espacial está en el hecho de que para hacer una tarea espacial debes llevar a cabo unos pasos específicos. Por lo tanto, puede que la relación esté por ahí porque no se veía mejora en otros tipos de tareas de memoria o atención. Este fue el primer estudio que se realizó en adultos y demostró que había una relación directa entre escuchar música de Mozart y una habilidad cognitiva, pero ese efecto era temporal puesto que duraba entre 10 y 15 minutos.

En 1997, Don Campbell escribió un libro basándose en el estudio del equipo de investigadores del artículo de 1993 y acuñó el término Efecto Mozart para aplicarlo en niños y el poder que tiene la música para curar el cuerpo, reforzar la mente y desbloquear el espíritu creativo. Él era especialista en la ciencia del sueño y afirmaba que podía ayudar mucho a los niños. Este libro tuvo un gran impacto social y se inició el movimiento en el que se empezó a recomendar la música de Mozart para niños y escucharlo durante el embarazo. Se desencadenó un movimiento social alrededor de la música de Mozart y el efecto que podía tener.

¿A QUE LO HABÍAS ESCUCHADO ANTES?

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